Recientemente, para ser exacta en octubre de 2025, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJE) hizo oficial la existencia de un cementerio clandestino ubicado en la zona rural de Hermosillo, donde se encontraron al menos 60 cuerpos.
Más allá del impacto de los titulares, me da la impresión que este tipo de noticias ha dejado de estremecer a la gente, pues en Sonora, los hallazgos de fosas clandestinas, los colectivos de búsqueda y las fichas de desaparecidos pegadas por doquier se han vuelto parte del paisaje cotidiano. La tragedia se ha normalizado.
Ante esto, me pregunté: ¿cómo se refleja toda esta violencia en las cifras oficiales del Estado?
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, actualizado este mismo día, Sonora concentra alrededor de 5 mil 600 personas desaparecidas. Aunque ha habido avances en materia de transparencia y políticas públicas, los números siguen creciendo y el problema se mantiene lejos de resolverse.
Por otro lado están los datos que podemos obtener mediante una solicitud de acceso a la información pública al cuestionarle a la misma Fiscalía cómo está la situación.

Los datos obtenidos vía acceso a la información pública muestran un aumento sostenido en el número de cuerpos ingresados al Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Sonora en los últimos años:
2021: mil 104 cuerpos
2022: mil 164
2023: mil 394
2024: mil 644
2025 (hasta julio): 870
Algunos de estos cuerpos logran ser identificados y regresan a sus familias. Otros no. Muchos terminan en fosas comunes o permanecen almacenados en las gavetas refrigeradas del SEMEFO, esperando por alguien que los busque.

Aun así, se observa un avance: cada año crece el número de cadáveres entregados a sus familiares, aunque el proceso sigue siendo lento.
En 2021, se entregaron 493 de mil 104 cuerpos.
En 2022, 670 de mil 164.
En 2023, 900 de mil 394.
En 2024, 1,108 de mil 644.
En 2025 (julio), 571 cuerpos han sido devueltos.
El resto sigue esperando una identidad.
De acuerdo con datos obtenidos por transparencia, el número de cuerpos bajo resguardo en las instalaciones del SEMEFO también va en aumento:
2021: 199
2022: 166
2023: 228
2024: 369
2025 (julio): 255
La falta de espacio obligó al gobierno estatal a invertir 18 millones 256 mil 982 pesos en la segunda etapa del Centro de Identificación Genética y Panteón Forense, a cargo de la empresa NENCA. Solo en gavetas se destinaron 5 millones 414 mil 860 pesos.
Sin embargo, la inversión en infraestructura no alcanza a resolver el fondo del problema: el crecimiento constante de las desapariciones y asesinatos.
Mientras no se replanteen aspectos culturales, educativos y judiciales, seguiremos contabilizando cuerpos y no personas.
En Sonora, las cifras no solo hablan de estadísticas.
Hablan de un país que aprendió a convivir con la muerte sin preguntarse por qué.
La solicitud de acceso a la información pública de donde se obtuvieron estos datos así como el contrato con la empresa que efectúa las ampliaciones en todo lo que tiene que ver con lo forense con respecto a este asunto la pueden encontrar aquí.












